El aumento de los impuestos ha ido ocasionando distintas repercusiones en la sociedad, pero el aumento de los pasajes de colectivos originó un malestar aún mayor, sumado al mal servicio brindado por las empresas de transporte y el último cambio de los recorridos pertenecientes al Mendotran.
Por este motivo un grupo de estudiantes y trabajadores se reunieron el día de ayer por segunda vez, luego de los aumentos, para reclamar que bajen las tarifas y que mejoren el servicio brindado. Si bien la convocatoria se hizo por redes sociales y algunos medios de comunicación, es muy bajo el número de personas que asistieron a estas manifestaciones.
Los vecinos que se sumaron a esta convocatoria manifestaron que “el pueblo tiene la comodidad de quedarse en su casa y no salir a reclamar por sus derechos y toman el manifestarse o la lucha como algo negativo en vez de ser conscientes qué es una herramienta para hacer visible sus problemas. El problema es que la gente normaliza esta situación, lo van aceptando y el gobierno les aumenta todo y lo que ellos hacen es pagar y pagar hasta quedarse sin un solo peso”, manifiesta Kevin uno de los participantes de esta lucha. Además, agrega: “La idea es que la gente salga a las calles a reclamar y que sus derechos no sean avasallados cómo la están haciendo ahora por el gobierno recordemos que es un año electoral y que el gobierno que salga elegido va a tener que seguir con las distintas directivas que le baje el FMI, por lo tanto, los aumentos van a seguir. Cada vez cuesta más que la gente vaya a trabajar y pagar los impuestos y aparte la gente está desinformada, ve mal salir a protestar, está sumisa, está quieta”.
En tanto María otra vecina del departamento declara que “seguirán luchando para que la gente tome conciencia sobre la situación que están atravesando y que sepan que la lucha no es romper los espacios públicos o privados prender fuego algo o hacer daño, sino que luchar significa hacerse oír cantando, cartelería, y en todo caso cortar calles, pero sin violencia”.
Aun así, entre 30 o 40 personas son las que permanentes se juntan para hacer visibles las problemáticas de un gran porcentaje de la sociedad, pero siempre siendo criticados sin acompañamiento y sin ser escuchados ni por las empresas ni por el gobierno por lo tanto les queda seguir pagando los aumentos, aunque nada les quite las ganas de seguir peleando por sus derechos.
Redacción: Paola Garrido
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