El acto contó con la presencia de compañeros docentes de Nilda junto a sus familiares, el Intendente Martín Aveiro y alumnos de la escuela Manuel Olazábal del distrito los Chacayes.
“Hablar de Nilda es hablar del compromiso que tenía al servicio de la comunidad y de sus alumnos, es recordar la pasión por la docencia y la dedicación que depositaba cada día al ingresar a la escuela, Nilda nos dejó una huella por todo lo que hizo”, expresó emocionado Aveiro.
La decisión de asignar su nombre a la plaza tiene un significado especial, ya que dedicó tantos años de su vida a pintar sonrisas en el rostro de sus alumnitos por medio de la enseñanza. Nada mejor que recordarla en el espacio de juegos para niños, donde ellos se divierten y una vez más la sonrisa vuelve a brillar.






